

Volvió, y no vino sola. Hoy Lola ha traído a una amiga que tenía ganas de conocerme y de pasar un buen rato.
Yo me senti avergonzada, me daba mucha verguenza que otra persona me viera en acción con Lola, pero Teté me dijo que le parecía adorable y que por favor no tuviera verguenza, que ella era muy cariñosa y me lo iba a demostrar.
Para entrar en ambiente, Lola le dio un beso en la boca a Teté y ésta me lo dio a mí,. Así, para empezar, como presentación, Teté, me metio la lengua hasta la garganta y me mordisqueó los labios. Me gustó e imaginando lo que podría venir a continuación, me empezé a excitar.
Yo miraba a Lola que se estaba quitando la blusa y dejaba sus pechos libres de toda atadura. Sentí que estos pechos me llamaban y me giré la cabeza para poder mamar de tan hermosas tetas.
Teté empezó a quitar mi camisa y soltó la cremallera de mi vaquero. Su mano demostraba una destreza envidiable y en unos segundos ya estaba metiendo un dedo en mi húmeda rajita.
Yo no sabía a qué atender, si a las tetas de Lola o al placer de los dedos de Teté. Opté por dejarme llevar por Teté ya que era la invitada y había que dejar que hiciera lo que deseara .
Qué buena elección!. Teté me estaba inspeccionando la rajita y al verla tan ansiosa no dudó en darle un montón de besos para agradecerle su atención. La lengua de Teté era tan experta como sus manos y yo empezaba a estar en el cielo. Nada me puede volver más loca que una buena comida de coño.
Lola estaba decidida a no ser menos y después de chupar mis tetas, de morder mis labios, se acomodó y me ofreció la dulzura de su sexo. Yo empezé suavemente a lamerla y al minuto ya esta gimiendo. Lola gemía como una gata, yo estaba como una loca de placer y Teté movía su coño y gritaba como una perra en celo.
Ser comidas y chupadas las tres a la vez!.
Teté mamaba y mamaba mi coño y yo chupaba y chupaba el de Lola y así las tres estábamos como locas, hasta que a Teté se le puso el clítoris duro y solicitó que se lo chupáramos para corrernos las tres juntas.

Lola lamía la raja de Teté , yo la de Lola y Teté la mia.
Qué locura, qué placer, qué corrida. Tres coños calientes dando leche y tres ávidas bocas recibiéndola.
Sólo recordarlo hace que me caliente otra vez. No voy a hacerme un dedo porque sé que pronto nos volveremos a juntar.
Era la primera vez que yo estaba en un trío, pero amigas, no os imagináis lo placentero que puede ser.
Tres lenguas lamiendo, seís manos acariciando, tres bocas chupando.
No os lo perdáis.
La mejor forma de iniciar la semana. Cuando a la vuelta de hacer la compra y tus amigas te llamen para tomar café, no salgas, invítalas a casa, o vete a la de una de ellas, y poner en práctica lo que os cuento. La semana será más llevadera.
Lola y Teté se fueron a sus quehaceres y yo me quedé soñando con la próxima visita.
Después de una ducha me puse a realizar las labores de mi casa y a esperar que el día transcurriera de lo más pacífico posible.
Y amigas, ya sabéis: que la mano izquierda no sepa qué hace la derecha antes de preparar la comida o hacer las camas.
Un beso a Teté y dos a Lola
1 comentario:
Soy una mujer a la que le gusta pasarlo bien con todo el mundo, incluídas las mujeres y alguna vez hemos tenido alguna reunión de amigas y no para vender mantelerías precisamente, pero nada parecido a lo que cuentas.
Me muero por saber si es realidad o te lo inventas.
Es una pena que no ilustres con fotos, así podíamos pasarlo mejor al leerlo.
Un achuchón y un morreo.
Juani
Publicar un comentario