domingo, 24 de mayo de 2009

HE VUELTO DE ALLÍ





Hola amigas, amigas y amigos.
He vuelto de un lugar al que no os deseo que vayáis.
Me han operado del corazón. No temáis; no me he muerto y no pienso en morirme en mucho tiempo. Tengo demasiadas amigas, amigos y demás "obligaciones" como para morirme.
Mientras estaba en el hospital recuperándome, noté cómo la enfermera de las tardes, me miraba las tetas y, ya sabéis cómo soy, así que sin cortarme un pelo le pregunté si le gustaban.
Ella muy avergonzada me pidió perdón y se marchó.
Yo sonriendo me dije que en la siguiente visita le iba a enseñar algo más que las tetas a esa enfermerita y, pensando en cómo serían las de ella me quedé dormida esa noche.
En la tarde siguiente cuando vino le dije muy suavemente que como ella había visto mis tetas, a mí me habían entrado ganas de ver las suyas.
Ella tartamudeando me dijo no sé cuántas tonterías propias de una niña boba y yo le dije que estaba en deuda conmigo y que tenía que pagar su deuda.
Ya no tenía disculpas así que levantó la parte de arriba de su uniforme y me mostró un par de buenas tetas (como diría Mona, "domingas")
Yo estirando el brazo, se las acaricié y sin que ella pudiera evitarlo, se le pusieron duros los pezones.
La acerqué más y le lamí un pezón oyendo cómo jadeaba la pobre. Le dije que me encantaría enseñarle mis tetitas y algo más, ella dijo que tenía que ser en otro momento, que ahora estaba de turno y la supervisora iba a llamarle la atención si no la veía en su puesto.
Por la noche al acabar su turno, vino a despedirse. Yo le pedí que se quedara, que necesitaba que me "cuidara".
Así fue cómo esa noche tuve una sesión de reanimación hospitalaria.
Mi enfermera me llevó a un cuarto en el que sólo había una camilla. Entramos y cerró con llave por dentro. Me dijo que por las noches nadie usaba el cuarto y que estaríamos tranquilas.
Me acerqué a ella y empecé a besarle el cuello, luego a acariciarle por encima de la ropa las tetas notando cómo sus pezones se ponía duros y tiesos.
Le quité la camiseta y empecé a chupárselos como loca.
-Joder, amigas, qué tetonas tiene mi enfermerita!!!!!!!
No me cansaba de mordisquearles ahora una teta, ahora otra, así hasta que la oí jadear con fuerza y le metí mi lengua hasta su garganta para que no gritara.
Se corrió allí mismo, todavía vestida. Yo que llebaba varios días encamada y sin nada de intimidad, necesitaba una buena dosis de leche y de comida, así que le dije que fuéramos a la camilla y allí me acosté y dejé que me "cuidara".
Era una buena enfermera, sí señor. Una muy buena enfermera colentona.
Me comió el coño, me metió los dedos casi hasta el puño y me chupo la lengua hasta que me corrí como una guarra.
-Éso era una buena forma de recuperarme de mi operación.
Una vez que ya nos habíamos corrido las dos, era el momento de relajarnos y estudiar nuestros cuerpos.
Qué mejor manera que lamiéndolo centrímetro a centímetro?.
Había en el pequeño cuarto unos instrumentos un tanto raros, pero que a mí me sirvieron para "jugar" con mi enfermerita.
Jugando a los "médicos" le metí por el coño algo parecido a un rodillo, algo que ella dijo que era para hacer ecografías. Mi madre cómo le gustaba a la muy zorrita!
Se contorsionaba y me apretaba la cabeza contra su coño para que la comiera a la vez que la follaba con el instrumento en cuestión.
Yo sabía que era buena follando, pero no me imaginé que tanto. Volvió a correrse y me dijo que me iba a dar a mí la misma medicina que yo le había dado a ella.
Bajamos al suelo y allí, sin temor de caernos, volvimos a a la faena.
Amigas, amigos mios, qué lengua, qué manejo del consolador ( o lo que fuera aquéllo), Me comía el coño, me pellizcaba las tetas y me follaba como si en vez de ganarse la vida en un hospital, lo hiciera en un protíbulo de dedicación plena.
Su lengua me lamía, sus manos me sobaban y yo me corría y me volvía a correr.
Cuando había pasado más de una hora, me recordó que estaba en plena recuperación de una operación y que debería de volver a la cama.
La muy puta quería que me quedara con ganas de volver a verla y no dudéis de que lo consiguió.
Hemos quedado para el próximo día que esté de turno y yo le prometí que le presentaría a mis amigas y que le harían gozar en la misma medida en la que ella me hizo gozar a mí.

4 comentarios:

Pablo Folgueira Lombardero dijo...

Todos tus lectores nos alegramos de tu vuelta.
Un beso y lo que quieras.

Anónimo dijo...

Me alegro de que estés de vuelta y bien. Para celebrarlo os invito, a ti y a tus lectores y lectoras, a que visiteís mi blog... he añadido cosicas que os van a gustar: más chicas, videos X...
----> http://chicassa.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Hola, amiga:
Me alego de que hayas vuelto y sigas contándonos tus aventuras. Leer cómo te lo montabas con esa enfermerita caliente hizo que me pusiera muy cachondo. Mi polla estaba a punto de estallar mientras imaginaba cómo follábais.
Un beso y una buena comida de coño.

Anónimo dijo...

qué bueno que hayas vuelto.
Muchacha, miro como la enfemerita te toca el culo y me muero de envidia. Yo te metería el dedo por el agujerito y mientras te metería la lengua por la rajita.
Miro cómo tú le chupas la pollita y me dan ganas de comerte el coño y el culo a la vez. Me estoy corriendo de gusto solo con miraros.
No te desaparezcas más, que tus aventuras son muy excitantes. No te imaginas las pajas que me hago viendo tu blog.